Made in USA
Compré mi reloj de pared Umbra hace aproximadamente quince años, lo colgué en la pared de mi cocina, y ayer comprobé al cambiarle la batería que dejó de funcionar después de muchos años de servicio.
Son muy pocas las cosas que encuentro que duran por tanto tiempo, pero mas desacostumbrada estoy a ver artículos de mercancía de cualquier tipo que estén hechos en los Estados Unidos. Ahora casi todo está hecho en China, y no sirve para nada.
Por eso incluyo la foto pequeña, para encomendar no solo a la memoria una pulgada detrás de mi frente, sino también a la del Internet, que había una vez un país en donde vivía gente que trabajaba en fábricas que producían cosas que duraban más de una semana, o de un mes.
Hoy en día la cantidad de gente en el mundo parece dar licencia a manufacturadores a vender productos diseñados para romperse lo mas pronto posible, haciendo así posible el mas inmediato retorno del comprador a la tienda, para gastar buen dinero en otro producto de mierda que no sirve para casi nada, porque es mas fácil hacer eso que confrontar el reparar el anterior.
Y desgraciadamente, por lo que he leído, la gente siente derecho a gastar dinero en estas cosas que cuestan mucho mas de lo que valen, que se van a dañar pronto, y que van a terminar en la basura con otras cosas parecidas, añadiendo a las toneladas de desperdicio que cada uno de nosotros acumula sobre esta pobre tierra antes de entregar las herramientas.
Ese slogan asqueroso de Best Buy: “You, happier,” perfecto para los que se arrodillan en la iglesia del consumerismo, es algo que sigo batallando cada día de mi vida. Esa lección ya me la sé. Las cosas que llegan por el correo no tienen envuelta la felicidad, y los viajes a las tiendas no van a poner una sonrisa en el corazón.
Así que… ¿boté mi reloj? Pues no. Creo que lo puedo arreglar con un poco de esfuerzo. Me encanta reparar cosas, así que lo voy a intentar. Y si no lo logro, no voy a salir corriendo a gastar dinero en otro reloj. Increíble de comprender, pero hay otras maneras en la vida de averiguar que hora es cuando estoy en la cocina, y ninguna está hecha en China.
